Magda Bolumar

Magda Bolumar, "Sin título", 1965 tinta sobre papel 26,5 x 12 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1965 tinta sobre cartulina 32 x 25 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1963 tinta y goma laca sobre cartulina 19,5 x 25,5 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1963 tinta y goma laca sobre cartulina 25 x 22 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1971 pintura acrílica, tinta y goma laca sobre cartulina 15 x 15 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1971 pintura acrílica, tinta y goma laca sobre cartulina 15 x 15 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1971 pintura acrílica, tinta y goma laca sobre cartulina 35 x 50 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1971 pintura acrílica, tinta y goma laca sobre cartulina 35 x 49 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1972 tinta y goma laca sobre papel 25 x 32,5 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1972 tinta y goma laca sobre papel 25 x 32,5 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1972 pintura acrílica, tinta y goma laca sobre cartulina 35 x 25 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1972 pintura acrílica, tinta y goma laca sobre cartulina 35 x 25 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1973 pintura acrílica, tinta y goma laca sobre cartulina 47 x 34 cm
Magda Bolumar, "Sin título", 1973 pintura acrílica, tinta y goma laca sobre cartulina 47 x 34 cm
Papeles. Años 60 y 70
10 octubre - 20 diciembre 2019

Magda Bolumar (1936), a pesar de haberse dedicado toda la vida a cultivar una práctica artística extraordinariamente visionaria y de un lirismo profundo, delicado y muy variado, a Bolumar siempre se la ha enmarcado en el contexto de los artistas informalistas de los años sesenta. Sin embargo, su obra también nos describe a una artista especialmente interesada en establecer confluencias entre elementos orgánicos y constructivos desmarcándose precisamente de aquellos artistas de su época que encontraban en el gesto, en la textura y en la alteración física del campo pictórico su modo de expresión.

El estilo de Magda Bolumar se caracteriza por la presencia de formas que parecen evocar un mundo entre onírico y cósmico. Sus dibujos destacan por el uso de finas y rítmicas líneas trazadas sobre fondos nebulosos de colores intensos. Su intención es establecer, a partir de entramados y estructuras geométricas que aporten orden y equilibrio, unas tensiones compositivas que lleguen a evocar constelaciones o ramificaciones surgidas de la naturaleza.

 Magda Bolumar inicia su trayectoria artística entre finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta. Conecta con los miembros del grupo Dau al Set a mediados de los años cincuenta y conoce al escultor Moisès Villèlia, con quien contrae matrimonio unos años más tarde. Participa en varias exposiciones colectivas en Mataró y Barcelona, y realiza individuales en el Museo Municipal de Mataró, en la Sala Gaspar o en la galería Siglo XX de la Fundación Hallo de Quito (Ecuador). En los años sesenta empiezan sus primeras experiencias con la tela de saco o “arpilleras” las cuales manifiestan, en palabras de M. Lluïsa Borràs, “una arrolladora liberación de fuerzas, cerebrales en su mayoría, que desembocan en tensiones de urdimbre en trama, estrellados o paralelismos reveladores de una liberación intelectiva, de ingenio y rigor constructivo".