Jaume Sans

Jaume Sans, "Dibujo preparatorio de la obra 'El benefactor trompeta'", 1932-1935 tinta y pastel sobre papel 34,7 x 27 cm
Jaume Sans, "Dibujo preparatorio de la obra 'El benefactor trompeta'", 1932-1935 tinta sobre papel 32 x 24 cm
Jaume Sans, "Dibujo preparatorio de la obra 'El benefactor trompeta'", 1933 lápiz sobre papel 31 x 41,5 cm
Jaume Sans, "Sin título'", 1932-1935 tinta sobre papel 21,5 x 27,2 cm
Jaume Sans, "Sin título'", 1932-1935 tinta sobre papel 31,2 x 22 cm
Jaume Sans, "Sin título'", 1932-1935 gouache sobre papel 32,5 x 22,5 cm
Jaume Sans, "Sin título'", c.1955 óleo sobre tela 143 x 108,5 cm
Jaume Sans, "Sin título'", 1954-1957 óleo sobre madera 59,5 x 72,5 cm
Jaume Sans, "Sin título'", 1954-1957 gouache sobre papel 66 x 48 cm
Jaume Sans, "Sin título'", 1954-1957 gouache sobre papel 60,3 x 44 cm
Jaume Sans, "Sin título'" gouache sobre cartulina 46,5 x 38,5 cm
Jaume Sans, "Sin título'", 1955 acrílico sobre papel 62,5 x 47 cm
Jaume Sans, "Sin título'", 1954-1957 hierro 47,7 cm alto.
Jaume Sans, "Sin título. Nibelung'", 1956 hierro 111,8 cm alto.
Del surrealismo a la abstracción
16 enero - 28 febrero 2020

“(…) este reencuentro con las obras de Jaume Sans me permite reafirmarme en la visión de un artista diletante, dotado de gran habilidad, buen gusto y oficio, con una producción intermitente, que individualmente, en conjunto o en el contexto de su época, merece ser puesta en valor. Y yendo un poco más allá, me permite recuperar el personaje de carácter desbordante, vital y atrevido (…); el talentoso creador que resolvía con acierto ya fuera el diseño de un mueble ya fuera el de una casa o de cualquier otra cosa que se propusiese, sin sacar ningún rédito personal; el que tenía la capacidad de detectar el sentido estético de lo que se consolidaría en el futuro (…); el artista joven y rebelde en la efervescente etapa de las vanguardias de los años treinta y también el que, en la larga etapa de plomo y silencio, acompañó a las mentes más inquietas y brillantes en las actividades –peligrosamente clandestinas, esperanzadoramente lúcidas– del Club 49. (…)
Para todos aquellos que no sabían mucho de Jaume Sans, o para aquellos que simplemente lo situaban como un miembro de las vanguardias catalanas, visitar esta muestra aflora el maravilloso cosquilleo del descubrimiento.” (David Santaeulària)